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Y Alex Pérez pensó un día… Hoy voy a resetear un poco todo. Quiero comenzar mi historia por el principio, hablándote un poco de lo que hacía antes de estar donde estoy ahora. ¿Por qué? Porque creo que es la mejor MANERA de conectar contigo.

Cuando tenía 15 años dejé mis estudios, yo era de esos chicos que nunca habían suspendido nada en el colegio ni en el instituto. Al que llamaban siempre los maestros para llevarle a la clase de su hermana pequeña y contarle lo que ella había hecho mal y ponerme como ejemplo frente a mi hermana y todos sus compañeros para que les dijese yo mismo que aquello que había hecho no estaba bien.

Era el ojito derecho de mis profesores, a fecha de hoy y habiendo pasado más de 30 años, todavía cuando se cruzan los maestros con mi madre por la calle le preguntan por mí.

Pese a esto me aburría cada día y sentía que mi sitio no estaba allí, yo no quería seguir estudiando y aprobando todo, no quería ser uno más del rebaño. Era el alumno ideal aunque yo no quería serlo. Quería algo más, algo que en el colegio nunca iba a encontrar.

Estos somos yo y mi hermana en una función escolar de pequeños:

Llegó el día en que ya me cansé de ser tan perfecto, de hacerlo todo bien.

Quería empezar a ser rebelde y a hacer lo que otros niños hacían. Fue ahí cuando empecé a saltarme clases, empecé a salir del colegio, a saltar la valla e irme a pasar la mañana por ahí a algún callejón escondido mientras mis compañeros seguían estudiando. Alex Pérez empezaba a ser distinto.

Seguía aprobando todo, seguía sin suspender nada y siendo el mejor de la clase aunque esta vez a clase prácticamente iba solamente los días de exámenes para aprobarlo y poco más. Casi todo el curso me lo pasaba escapándome de allí y como seguía aprobando todo para mí estaba perfecto así. Como es lógico llegó el día en que una maestra se reveló en contra mía, habló conmigo y me dijo que si no asistía a sus clases tampoco me dejaría asistir a sus exámenes.

Yo más chulo que nadie le decía que iba a ir igual a sus exámenes y que los iba aprobar y que ella no iba a poder hacer nada al respecto. Esto fue así durante casi todo el curso hasta que llegamos al 4º trimestre y en uno de los exámenes finales la maestra se plantó en la puerta de la clase y me impidió entrar.

Yo le insistí en entrar y ella se quedó bloqueándome la puerta y diciéndome que no iba a entrar a hacer su examen porque me lo prohibía, yo diciéndole que eso no lo podía hacer, que estaba obligada a dejarme entrar… Así estuvimos casi media hora y al final como yo era solamente un niño chulo y ella la maestra, no conseguí entrar.

Alex Pérez deja el Instituto

Cuando desistí y me di por vencido bajé a hablar con el jefe de estudios y le dije que quería que me diese de baja del instituto, que yo me iba de allí. Le conté lo que me acababa de pasar con esta maestra y le dije que yo ya no quería estudiar. Me preparó la baja y me fui.

Te puedes imaginar la cara de mi madre y mi padre cuando me vieron llegar a casa y les dije que había dejado la escuela.

Mi padre desea ser un alcohólico capullo también tenía sus momentos de lucidez y ahí fue cuando dijo que si no quería estudiar pues entonces me iba a ir a trabajar. Habló con un amigo suyo que tenía una empresa de recogida de residuos y mi primer trabajo fue yendo con un camión de pie en el remolque, recogiendo los contenedores del pueblo para llevarlos a su almacén y limpiarlos.

Empecé a trabajar

Daba la casualidad que este almacén de contenedores estaba casi enfrente de mi instituto y cuando iba de pie en el camión y me cruzaba con mis compañeros me daba tanta vergüenza que me tapaba la cara con una bufanda y llevaba un gorro que me cubría casi hasta los ojos para que no me pudiesen reconocer.

Ese fue mi primer trabajo y de ahí aprendí que la vida por muy dura que nos parezca puede ser en cuestión de pocas horas mucho peor. Pasas de ser el chico que hace lo que quiere, todo lo aprueba y nadie le dice nada a ir en un camión recogiendo contenedores de basura y escondiéndote de tus amigos para que no te vean.

Luego pase por muchos otros trabajos:

  • Recolector de fresas
  • Recolector de naranjas
  • Peón en fábricas de textil
  • Trabajador del mármol
  • Barrendero
  • Peón de albañilería
  • En una fábrica de cartonaje
  • Camarero en bares
  • Camarero en pubs
  • Mensajero
  • Rellenando máquinas de vending
  • Oficial de albañilería
  • Vendedor a domicilio de líneas telefónicas
  • Mozo de almacén

Mira este era yo posando con unos 23 años…

alex pérez con 22 años

Seguía sin encontrar mi sitio

Fueron muchos los trabajos, la verdad que no recuerdo ya todos. Siempre me ocurría lo mismo que me pasaba en el colegio, sentía que ninguno era para mí. Me gustaban, era el mejor en ellos, mis jefes me querían, destacaba del resto aunque no me llenaban y siempre quería cambiar por otro distinto.

Mi familia decía que era un «culo de mal asiento», yo simplemente sabía que aquellos trabajos no eran para mí.

Hasta que llegó el día que todo cambió, me dice emprendedor. Esto fue allá por el 2005, monté mi primera empresa de aislamientos, APF Sistemas SL (APF de Alex Pérez Ferrer)

Tuve trabajadores en nómina, tuve socios, me fue bien, me fue bien, me fue mal.

Monté otra sociedad, Casa Nova, Técnics e Interiorismes, SL. También en la construcción y esta volvió a ir mal. Esta vez con esta segunda sociedad al mismo tiempo que estaba trabajando monté una tercera empresa. Detail Trade SL, mi primera empresa digital.

Esta tercera empresa seguía siendo una sociedad como las otras dos pero esta vez solamente iba a trabajar en Internet. Pasaba el día trabajando en la construcción y cuando llegaba por la tarde a casa, hacía los trabajos de Detail Trade, a veces mientras estaba en las obras me llevaba mi ordenador y me escapaba un ratito para gestionar la otra.

Era un caos, demasiado trabajo para una persona sola. Todas las empresas se fueron al traste.

Ahí fue cuando me quedé trabajando solamente de autónomo, las empresas siguen ahí inactivas por si algún día volviesen a trabajar aunque (cosa que dudo).

Mi nueva identidad: Alex Pérez

Ahora soy Alex Pérez, no recuerdo muy bien cuando cambié de Alejandro Pérez a Alex Pérez aunque sé que fue porque me parecía más fácil de recordar.

En 2015 empecé a dedicarme profundamente solamente a Internet y fue porque se avecinaba el nacimiento de mi hija Alexia. Ya no podía estar dando tumbos probando nuevos negocios, tenía que centrarme y tenía que hacerlo en exclusiva en internet porque ello me ayudaría a verla crecer y estar con ella cada día. Se acabó esto de salir y pasar el día trabajando, ahora quería estar en casa.

Aquí estoy en pijama sin hacer ruido para no despertarla, esto fue hacia mediados del 2016…

alex pérez y alexia de bebé

Hoy ayudo a emprendedores a encontrar sus caminos digitales y hago trabajos de diseño web, servicios de marketing digital, consultorías digitales, embudos de ventas, marketing de afiliados y aquello que me pidan que esté por supuesto, siempre dentro de mis conocimientos.

Trabajo también colaborando en TEKDI en calidad de Responsable de Atención al Cliente y Consultor Digital. TEKDI es para mí la academia de formación en Marketing Digital más completa que conozco. De la mano de Juan Merodio, compañero y el que posiblemente sea uno de los mayores referentes a nivel de Marketing Digital para mí.

Agenda TEKDI con alex pérez

Gracias a TEKDI soy DIGITAL MASTER y aparte de lo que aprendí en este máster en marketing digital, aprendo cada día nuevas cosas trabajando trabajando codo a codo junto a Juan y el gran equipo de compañeros que formamos TEKDI.

Por supuesto no es fácil, en mi negocio sigo trabajando solo aunque cuento con un equipo de personas que están a mi lado colaborando conmigo y ayudando a que mis trabajos sean impecables y mejores cada día.

Pero… Lo más importante ¿Por qué decidí hoy dar este paso? Porque todos tenemos un motivo en la vida que nos hace crecer y ser mejores personas cada día. El mío son mis hijos y mi mujer. Hago todo lo que está en mi mano cada día para darles una mejor vida a la vez que paso más tiempo a su lado. La vida es muy corta y pudiendo elegir, mejor pasarla al lado de los que queremos.

Ahora puedo escribir en este blog a modo dictado, hablándole a mi teléfono móvil para que escriba estos textos que estás leyendo mientras estoy en el parque un ratito con mis hijos.

Eso es lo que me da Internet, oportunidad de trabajar con personas de cualquier parte del mundo al mismo tiempo que me permite pasar más tiempo con mi familia. Puede que mi mundo no sea el mundo perfecto aunque es el que tengo.

Al igual que tú el tuyo y es mejor vivir feliz con él que vivir lamentándose por lo que quisieras tener, ¿no crees?

Un día llegué a la conclusión que si eliminamos esa gran cima de nuestra mente y nos centramos más en en ir dando esos pasos que nos llevarán a ella, conseguiremos llegar más rápido. Prueba de ello es la vida que tengo ahora mismo.

Y decidí apostar por mis sueños, mi vida y mi historia por encima de todo lo demás.

¿Y tú?